... los peligros del apofatismo ...
Entre muchos otros, claro está, h ay sin embargo dos gestos originarios en el modo en que el pensamiento se acerca a lo que lo excede . Uno afirma , nombra, arriesga figura, se atreve a decir que algo es, aunque sepa que no agota. El otro niega , retira, despoja, teme que toda palabra traicione y prefiere callar diciendo que no es. Ninguno de los dos es ingenuo. El primero ( catafatismo ) corre el riesgo de reducir, el segundo ( apofatismo ) el de vaciar. En ciertas tradiciones del oriente europeo , sobre todo en el cristianismo de matriz ortodoxa , el segundo gesto ( apofatism o) se radicaliza bajo una impronta neoplatónica que concibe lo divino como casi inaccesible en sí mismo, más allá de toda determinación, y por tanto solo abordable mediante negaciones sucesivas. Hay en esa actitud, a veces, una nobleza evidente, una resistencia a convertir lo alto en objeto. Pero también hay una deriva posible, casi inevitable, hacia una separación cre...